“El Niño”. El “asesino” de las Iguanas de las Islas Galápagos.

Por Javier Arroyo.

 

Las Islas Galápagos se encuentran en el océano Pacífico a casi 1000 km de las costas de Ecuador. El archipiélago está constituido por más de 200 promontorios, islotes e  islas, de las cuales tan solo 13 cuentan con una superficie superior a 10 km2.

Se encuentran sobre un punto caliente, por lo que son de origen volcánico, y su volcán más activo es La Cumbre, en la isla de Fernandina, la más joven y occidental de todas las islas.

galapagos satélite

Precisamente esa juventud y gran actividad volcánica de la isla Fernandina hace que escasee la vegetación, lo cual no es óbice para que en ella habite uno de los paradigmas de la adaptación y de la evolución: la iguana marina, especie endémica de las islas.

 

¿Cómo llegaron las iguanas hasta las Islas Galápagos?

 

Parece que sus ancestros, sus primas de las selvas sudamericanas, arribaron arrastradas por las corrientes. Al llegar se encontraron una superficie volcánica, yerma, sin vegetación, por lo que tuvieron que adaptarse. En esa adaptación tuvieron que buscarse el sustento en el mar, convirtiéndose así en el único lagarto marino del mundo. Un lagarto que también aprendió a bucear durante casi una hora y forrajear con su peculiar y dentudo hocico las algas verdes y rojas características de las aguas frías que bañan el archipiélago.

iguanas javier

Sin embargo, las iguanas tienen un enemigo natural, un “asesino” reincidente en el tiempo: El Niño

 

¿Qué es “El Niño”?

El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) es un fenómeno cíclico de acoplamiento océano atmósfera que se da en el Pacífico y consiste en un calentamiento anómalo a gran escala de las aguas superficiales del Océano Pacífico central y oriental, alcanzando su máxima expresión en invierno. De ahí su nombre, dado por los pescadores de Perú: por presentarse este fenómeno en fechas próximas al nacimiento del Niño Jesús. Por otra parte, la Oscilación del Sur viene determinada por la diferencia de presión entre Tahití y Darwin, afectando a la intensidad de los vientos alisios en el Pacífico.

En condiciones normales los vientos alisios hacen que el agua más caliente se acumule en el oeste del Pacífico, lo cual crea un vacío en superficie en el otro extremo del océano que provoca un afloramiento de aguas profundas y frías en las costas de Sudamérica.

el niño

Durante las fases cálidas de El Niño se produce una anomalía en la diferencia de presión entre Darwin y Tahití, lo cual da lugar a un debilitamiento de los vientos alisios en el Pacífico y en consecuencia a un aumento de la temperatura en todo el océano y un menor afloramiento de aguas profundas y frías en las costas de Sudamérica.

 

¿Cómo afecta a las iguanas?

Ese menor afloramiento de aguas profundas supone un menor aporte de nutrientes que, unido al aumento de temperatura, hace que prácticamente desaparezcan las algas rojas y verdes, que como ya hemos comentado es el sustento de las iguanas. En consecuencia éstas se tienen que nutrir de las indigestas algas pardas que crecen en aguas cálidas, las cuales forman una bola en su estómago que les impide seguir alimentándose, por lo que muere de inanición hasta el 90 % de la población.

Pero la naturaleza nos sorprende de nuevo y los machos adultos supervivientes sufren una nueva adaptación, reduciendo hasta un 20 % su peso y un 10 % su tamaño, perdiendo así hasta 5 cm de altura. Semejante pérdida no afecta solo a la masa muscular: para conseguirlo deben reabsorber huesos, disminuir el tamaño total de su esqueleto. Todo ello redunda en una menor necesidad de alimento: adaptación en estado puro.

A los tres años de terminar la fase cálida de “El Niño” se recupera rápidamente la población, ya que al mayor aporte de nutrientes por restablecerse el afloramiento de aguas profundas se suma una menor presión depredadora sobre las algas, lo que permite su rápido desarrollo y la presencia de alimento en abundancia, cerrándose así de nuevo el ciclo.

Un ciclo que nace de natura, del magma de sus entrañas que modela las islas y hace que escasee la vegetación. Un ciclo en el que se acoplan volcanes, océano y atmósfera para dar lugar a  unos seres únicos en continua evolución y adaptación: las iguanas marinas de las Islas Galápagos.

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