ERUPCIÓN DE 1909. EL CHINYERO

Por Natalia Moreda

 

La erupción del Chinyero comenzó el 18 de noviembre de 1909 y duró hasta el 27 de noviembre del mismo año. Dicha erupción fue precedida, acompañada y finalizada por un proceso sísmico sentido por la población cuando alcanzaba mayores magnitudes. Se produjo en el sector Noroeste de la isla de Tenerife, muy próxima a la ocurrencia de la erupción del volcán de Garachico dos siglos antes.

SOCIOLOGÍA DE LA ERUPCIÓN

Habían nacido varias generaciones desde la última erupción en 1798 del Chahorra o Narices del Teide. Seguramente, una erupción como ésta, sorprendió a los habitantes de Tenerife.

untitledPor ser tan contemporánea esta erupción, tenemos la suerte de contar con muchos testimonios sobre ella de los que se pueden extraer estos detalles del sentir de la población.

La erupción se vivió de distinta manera según la persona estuviera viviendo el proceso eruptivo cerca de su casa o no. Mientras la gente cercana experimentaba la alarma de los primeros momentos por desconocer dicho proceso y sus características, para el resto de los habitantes de la isla, la erupción se convierte en un espectáculo e incluso en una nueva actividad a la que sacarle provecho económico (turismo volcánico).

vapor carmen

Foto: Anuncio aparecido en la prensa local en los días de la erupción.

Otro hecho de interés que se produjo en este proceso de carácter humano, es el intento de desviar la colada de lava por el Marqués de San Andrés, dueño de la mejor finca del Valle de Santiago, pero que los vecinos de los llanos y del Tanque lograron (parece ser) abortar ya que iba en contra de los intereses de la mayoría…

También se intentó parar la lava que hacía peligrar el Valle de Santiago del Teide pero con métodos espirituales. Como existe la creencia que dicha lava se paró gracias a dichos métodos, todos los años se celebra con una procesión y fiestas.

Almendros en flor Santiago Teide  (35)

Foto: Parte de la colada que, bajando del Chinyero,  amenazaba al pueblo de Santiago del Teide.

Algo visible para la población eran los  productos de proyección aérea, si los vientos venían del sur, avanzaban hacia el norte, y si eran de menor tamaño podían llegar hasta Icod (a 9 km. del volcán),  la Orotava (a 25 km. del volcán) e incluso, los fragmentos más pequeños, alcanzaron la Punta del Hidalgo (a 52 km. del volcán).

Además de los productos de proyección aérea (picones, cenizas, bombas volcánicas…), fueron sentidos aquellos sismos de mayor magnitud y que acompañaron todo el proceso eruptivo. Vamos a pararnos en en ellos en el siguiente apartado.

 

PROCESO SÍSMICO

La actividad sísmica asociada a este fenómeno, se produjo desde marzo de 1908 hasta marzo de 1910. La localización de estos terremotos abarcan el área noroeste de Tenerife aunque los más fuertes pudieron sentirse también en Guamasa, La Esperanza, La Laguna y Santa Cruz. Carmen Romero agrupa la actividad sísmica en tres períodos:

1º Desde marzo del año 1908 hasta comienzos de noviembre de 1909: movimientos sísmicos en serie y moderados aumentando de frecuencia e intensidad según se acercaba la actividad eruptiva. Los ruidos subterráneos se incrementaron también en los últimos meses de esta primera etapa.

2º El resto del año 1909: Los movimientos sísmicos más próximos al comienzo de la actividad eruptiva, los que acompañaron a la erupción y los post-eruptivos más inmediatos. En este período se alcanzan los mayores valores observados para los tres años. Los sismos aparecen en enjambres y los picos máximos se producen en los días inmediatamente anteriores y posteriores a la erupción. Durante la erupción destacan los sismos que coinciden con el momento de apertura de los distintos centros de emisión.

3º La actividad posterior al proceso eruptivo que abarca los tres primeros meses de 1910 y que refleja sismos de menos frecuencia e intensidad.

Para consultar el catálogo de sismos se puede acudir al I.G.N. (Instituto Geográfico Nacional). En esta web enlazamos con él.

 

GEOLOGÍA DE LA ERUPCIÓN

mapa erupción CHINYERO

La erupción del Chinyero,  fisural y de carácter estromboliano,  se localiza en las faldas de la Montaña del  Chinyero,  Chinhierro o Chinllaro.  El Chinyero es un edificio asimétrico que carece de uno de los dorsos formando una muralla escoriácea que protege los centros eruptivos por el norte. El cono está abierto hacia el sur por el que se derramaron tres brazos de lava (según Carracedo pues Carmen Romero habla de dos con bifurcaciones). La lava es una basanita augítica con olivino y plagioclasa subordinados.  Dos de los brazos rodearon el cono hacia el norte, quedándose uno de ellos pegado al cono y el más occidental a un km de la boca eruptiva y teniendo que pasar un estrechamiento que formó un canal lávico.  El otro brazo de lava llegó a Montaña Bilma bifurcándose, al dar con ella, por ambos lados de la montaña sin poner en peligro las poblaciones colindantes.

ruta almendros

Foto: Zona donde se bifurca el tercer brazo de lava al encontrarse con Montaña Bilma. Se detallan los conos que aparecen en la imagen.

PROCESO ERUPTIVO

La erupción, que duró 10 días, tuvo cuatro fases de comportamiento eruptivo diferenciado con dinámicas eruptivas rápidas como en el resto de las manifestaciones del período histórico del Archipiélago:

– Etapa de apertura de la fractura volcánica: comienza al mediodía del 18 de noviembre y termina cuando se inician los primeros derrames de lava. Se constata la existencia de varios centros de emisión dispuestos de SE a NW. Se forma un conjunto volcánico de escasa envergadura o Chinyero I, con actividad durante los primeros momentos de la erupción con algún comportamiento puntual explosivo posterior. Hacia final del mismo día 18 la actividad se concentró al SO diferenciándose tres bocas eruptivas o Chinyero II, III y IV. La actividad explosiva en estos focos se sucedía intermitentemente. La acumulación de materiales de proyección aérea hacia el norte, determinaron la evolución del proceso eruptivo con el encauzamiento de las coladas hacia el sur.

– Segunda etapa o cambio de comportamiento mixto explosivo/efusivo de elevada intensidad eruptiva, que se desarrolla desde el mismo día 18 hasta el 24 de noviembre. Se abre un nuevo cráter o Chinyero V y junto con los Chinyeros II, III y IV emiten importantes caudales de lava cubriendo parte del Llano de los Asnos. Los materiales de proyección aérea seguían acumulándose en la parte norte del edificio con su crecimiento en altura. A la una de la noche del día 19 al 20 se produjeron dos detonaciones coincidiendo con la formación de un nuevo cráter o Chinyero VI con un comportamiento exclusivamente efusivo, en forma de fuente de lava. El día 20 consiguieron los centros de emisión rellenar el Llano de los Asnos en su totalidad, presentando en su superficie importantes bloques erráticos tras un desmantelamiento del sector NO del edificio volcánico. Otro río de lava corría por el barranco entre Montaña de la Cruz y Montaña de Los Poleos. El día 21, las dos bocas centrales, II y IV, se unieron en único centro emisor y la lava que corría hacia el sur se bifurcó hacia Bilma y Argüayo. El día 22 hay un descenso de la actividad para aumentar el 23 que, encontrándose con la consolidación de la lava y tras una avalancha lávica del Chinyero VI, supuso la destrucción de algunos muros laterales por desbordamiento. El resto de focos emisores presentaban una actividad mixta.

– Tercera fase a partir del día 24 en que empieza una nueva etapa efusiva en los focos emisores que se alternaban en dicha emisión. Esto produjo que se consolidaban puntualmente las coladas que se obstruían y también obstruían los canales lávicos con bloques erráticos, acumulándose al sur la lava en una inmensa charca. Todo estas consecuencias beneficiaron que las coladas se pararan antes de llegar a las poblaciones susceptibles de ser afectadas por los derrames lávicos.

–  Fase final que comienza el día 26 y se caracteriza por un descenso notable de la actividad volcánica y progresivo hasta el cese total de las manifestaciones eruptivas, el día 27 de noviembre. Durante ese día, los bloques erráticos procedentes de la montaña de lapilli volverían a obstruir los canales lávicos.

 

Fotos: Natalia Moreda y de archivo.

Mapa de la erupción por Eduardo Villalba.

Fuentes:

Las manifestaciones volcánicas históricas del Archipiélago Canario de Carmen Romero Ruiz.

El Volcán Teide.  Análisis de la erupciones y excursiones comentadas de Juan Carlos Carracedo.

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